La investigación judicial por apremios ilegales, privación ilegítima de la libertad y torturas en la Comisaría de Ulapes escaló con fuerza en los tribunales de Chepes. La justicia confirmó que la cúpula y efectivos de la dependencia actuaron sin ninguna orden judicial, cruzando ilegalmente los límites provinciales para realizar allanamientos y detenciones clandestinas.
La causa, impulsada por el fiscal Julián de la Colina, mantiene a ocho policías imputados y separados de la fuerza, incluidos el jefe y el subjefe de la comisaría.
El fiscal de Cámara interviniente explicó que las recientes declaraciones testimoniales profundizaron y ratificaron las denuncias por violencia institucional. Asimismo, aclaró que la instrucción judicial es de carácter preparatorio y provisorio: «Puede haber más imputados o salir personas como imputadas, donde la certeza absoluta se definirá recién en la Cámara», advirtió De la Colina.
En paralelo, las actuaciones administrativas del sumario interno de la policía provincial ya fueron certificadas e incorporadas formalmente al expediente judicial a disposición del juez de Instrucción.
