Tras una exhaustiva investigación, la causa por el femicidio de la menor Thiara Carrasco Vayón, ocurrido en septiembre de 2023, fue formalmente elevada a juicio oral. Actualmente, el proceso se encuentra a la espera de la conformación del tribunal correspondiente que llevará adelante el debate legal.
El único imputado por el crimen es Carlos Rivera, quien enfrenta una grave acusación por homicidio doblemente agravado por criminis causa y por mediar violencia de género (femicidio). Debido a la calificación legal del delito, la única pena prevista por el Código Penal para Rivera es la de prisión perpetua.
Próximos pasos procesales
Una vez constituido el tribunal, el siguiente paso formal será la citación a las partes —tanto a la fiscalía y la querella como a la defensa— para que ofrezcan las pruebas pertinentes que intentarán demostrar sus respectivas hipótesis del caso. Posteriormente, se fijará la fecha definitiva para el inicio de las audiencias de juicio.
«Están debidamente acreditados los momentos anteriores al crimen de Thiara, cuando se juntó con la menor, y cómo fue el cuadro circunstancial de los hechos», detalló el abogado querellante particular de la familia de la adolescente, Sergio Gómez en MEDIOS RIOJA, remarcando que Rivera «actuó solo en diagramar el antes, durante y después» del hecho.
El rol de la madre del imputado
La investigación determinó que, tras cometer el crimen, Rivera trasladó el cuerpo de la víctima al barrio Oscar Smith. Posteriormente, se dirigió al domicilio de su madre, lugar donde la policía halló prendas de vestir de Thiara.
Si bien se constató que la mujer colaboró en ocultar pertenencias y descartar elementos en un terreno baldío, la legislación vigente la exime de responsabilidad penal debido a su vínculo filial (amparo por el lazo de consanguineidad materna). No obstante, desde el entorno de la víctima señalaron que, aunque la ley impida su juzgamiento, su accionar resulta éticamente «repudiable».
El dolor de la familia y el compromiso en la comunicación
El avance del proceso judicial reactiva de manera inevitable el profundo sufrimiento de los allegados a la joven. El entorno familiar subraya el impacto devastador del hecho:
- Un quiebre irreversible: La vida de la familia Carrasco Vayón cambió para siempre en septiembre de 2023.
- La revictimización procesal: Cada etapa del trámite judicial obliga a los familiares a revivir los dolorosos detalles del crimen.
- La búsqueda de justicia: Ante un dolor calificado como «inconmensurable», la querella insiste en que Rivera debe recibir todo el peso de la ley, manifestando que incluso la prisión perpetua «va a ser corta» ante la gravedad de lo sucedido.
Finalmente, se remarcó la necesidad de abordar el caso con máxima responsabilidad social y comunicacional, entendiendo la complejidad y la sensibilidad extrema que implica informar sobre procesos de violencia de género con desenlace fatal.
