La interna libertaria sumó un nuevo capítulo en el Ministerio de Seguridad. Federico Angelini, dirigente rosarino cercano a Patricia Bullrich, presentó su renuncia como subsecretario de Intervención Federal y dejará la estructura nacional para incorporarse al equipo del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro.
La salida no pasa inadvertida. Angelini no era un funcionario más dentro del área: tenía bajo su órbita políticas sensibles para el relato de gestión del bullrichismo, como el Plan Bandera en Rosario y la coordinación de acciones vinculadas a la defensa de las fronteras. Su designación como subsecretario había sido oficializada a partir del 2 de enero de 2024, durante la etapa inicial del Gobierno de Javier Milei.
Una salida con peso político
Angelini llegó al Ministerio de Seguridad durante la gestión de Bullrich y permaneció en la cartera tras el desembarco de Alejandra Monteoliva, quien asumió luego de la salida de la exministra para ocupar su banca en el Senado. El recambio en Seguridad fue oficializado tras la renuncia de Bullrich, que dejó el cargo el 1° de diciembre de 2025, y la designación de Monteoliva como nueva ministra.
El movimiento ocurre en medio de un clima de tensión dentro del oficialismo. De un lado, Bullrich intenta sostener peso propio desde el Senado y conservar influencia sobre áreas que formaron parte de su capital político. Del otro, sectores alineados con Karina Milei avanzan en el reordenamiento interno del Gabinete y en el control de ministerios estratégicos.
La salida de Angelini se lee en ese marco. Aunque desde su entorno buscaron despegar la renuncia de cualquier pelea interna y la atribuyeron a una decisión de volver a trabajar en Santa Fe, el contexto político amplificó el impacto del movimiento.
El Plan Bandera, en el centro de la escena
El principal activo de Angelini dentro del Ministerio era el Plan Bandera, la estrategia de seguridad desplegada en Rosario para enfrentar a bandas narco y organizaciones criminales. Desde esa función, el dirigente santafesino tuvo protagonismo en una de las políticas más exhibidas por Bullrich durante su gestión.
Antes del recambio en la conducción de Seguridad, el propio Angelini había asegurado que el Plan Bandera continuaría aun con la salida de Bullrich del ministerio y que “bajo ningún punto de vista” estaba previsto retirar las fuerzas federales de Rosario.
La continuidad formal del programa fue también presentada como una señal de estabilidad por la nueva conducción. Tras asumir, Monteoliva desembarcó en Rosario con el objetivo de mostrar que la política de seguridad en la ciudad se sostendría pese al cambio de nombres en la cartera.
Un funcionario ligado al PRO y a Santa Fe
Angelini, nacido en Rosario, fue diputado nacional por Santa Fe, vicepresidente del PRO y presidente interino del partido durante la campaña electoral de 2023, cuando reemplazó a Bullrich en la conducción partidaria. También compitió como precandidato a gobernador santafesino en la interna que terminó ganando Pullaro.

Ahora, su regreso a la provincia vuelve a cruzar dos planos: su pertenencia política al mundo PRO-bullrichista y su vínculo territorial con Santa Fe, un distrito clave por la agenda de seguridad, narcotráfico y violencia urbana.
La tensión entre Bullrich y Karina Milei
La renuncia se produce en un momento de fuerte fricción entre Patricia Bullrich y el entorno más cercano al Presidente. En las últimas semanas, la relación entre la senadora y los hermanos Milei entró en una etapa de convivencia incómoda, atravesada por disputas públicas y privadas dentro del oficialismo.
Uno de los puntos de mayor tensión fue el cruce de Bullrich con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a quien le reclamó públicamente que presentara su declaración jurada. Ese desafío generó malestar en sectores cercanos a Karina Milei y profundizó la interna libertaria.
En ese escenario, la salida de un hombre de confianza de Bullrich de una cartera conducida ahora por Monteoliva aparece como una señal política difícil de aislar. No solo se va un funcionario con responsabilidades operativas: se retira una pieza del armado bullrichista en Seguridad.
El antecedente de Monteoliva
Monteoliva había sido presentada inicialmente como una figura de continuidad. Incluso Bullrich la elogió públicamente al momento del traspaso y destacó su profesionalismo y capacidad de trabajo.
Sin embargo, con el correr de los meses, la nueva ministra fue construyendo un perfil propio dentro del Gobierno y quedó cada vez más asociada al esquema de poder que responde a Karina Milei. Ese reacomodamiento volvió más incómoda la permanencia de dirigentes identificados directamente con Bullrich dentro del ministerio.
El desembarco en el equipo de Pullaro
La nueva etapa de Angelini estará en Santa Fe, donde se sumará al equipo de Maximiliano Pullaro. Todavía no se precisó qué cargo ocupará ni si su desembarco será en el área de Seguridad, aunque su experiencia reciente en el Plan Bandera y su conocimiento territorial lo ubican naturalmente cerca de esa agenda.
Para Pullaro, la incorporación de un dirigente rosarino con trayectoria nacional y vínculos en el PRO puede aportar volumen político en una provincia donde la seguridad sigue siendo uno de los temas centrales.
