El desempleo trepó al 7,9% durante el segundo trimestre del año y ya afecta a más de 1,7 millones de personas en todo el país. Desde el Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, el abogado especialista en relaciones laborales e investigador Luis Campos, dialogó con MEDIOS RIOJA y advirtió que el mercado de trabajo atraviesa un momento crítico marcado por una fuerte caída del empleo formal y una expansión acelerada de la informalidad.
Según el análisis, el índice de desocupación no registra cifras aún más alarmantes únicamente porque una gran masa de la población se vuelca de manera compulsiva al trabajo informal como única válvula de escape. Desde que se sancionó la reforma laboral, el empleo registrado no ha dejado de retroceder, lo que deja a los hogares sin ingresos genuinos y los obliga a salir a hacer lo que puedan o lo que sea para subsistir.
Esta crisis de ingresos provocó que muchos trabajadores debieran extender sus jornadas laborales de las tradicionales 8 horas a 12 horas diarias con el fin de sostener la economía familiar. Entre las estrategias de supervivencia más frecuentes se destaca el ingreso masivo a las aplicaciones de transporte y delivery, un sector que hoy experimenta un marcado efecto de saturación debido al exceso de oferta laboral.
En paralelo, el informe señala el fuerte repunte del trabajo informal gestionado por mujeres, quienes recurren a microemprendimientos de subsistencia desde sus hogares mediante la elaboración de comida casera o la prestación de servicios de peluquería y manicura por fuera de cualquier tipo de marco legal o previsional, reflejando un panorama en el que el mercado laboral formal continúa sin dar respuestas.
