A través de la Decisión Administrativa 20/2026, el Ministerio de Salud de la Nación oficializó una fuerte reestructuración presupuestaria. El ajuste golpea a programas clave como el SUMAR+ y la provisión de medicamentos de alto costo. Landriel Oviedo, referente local, dialogó con MEDIOS RIOJA, y advirtió sobre la extrema vulnerabilidad en la que quedan los pacientes en la provincia.
El sistema de salud pública enfrenta un escenario crítico tras la publicación en el Boletín Oficial de la Decisión Administrativa 20/2026. Mediante esta norma, el gobierno nacional formalizó un recorte superior a los $63.000 millones que afecta de manera directa a áreas extremadamente sensibles: medicamentos de alta complejidad, tratamientos oncológicos, transferencias sanitarias a las provincias y programas de prevención de enfermedades endémicas.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación argumentaron que la medida responde a un «reordenamiento para evitar superposiciones de fondos con las provincias» y garantizaron que no habrá abandono de pacientes. Sin embargo, la preocupación crece en todo el país y La Rioja no es la excepción.
La Rioja en alerta: «Hay una incertidumbre total»
El impacto de la motosierra presupuestaria encendió las alarmas en las organizaciones civiles de la provincia. Landriel Oviedo, referente de las personas que viven con VIH en La Rioja, expuso con crudeza la situación de vulnerabilidad en la que quedan los pacientes de la región tras conocerse que el ajuste incluye las partidas destinadas a VIH, hepatitis, tuberculosis y salud sexual.
«Afectar estos fondos es jugar con la vida de la gente. En La Rioja, la dependencia de los programas nacionales para sostener la continuidad de los tratamientos antirretrovirales es vital. Dejar estas partidas en el aire genera una incertidumbre total y coloca a los pacientes en una situación de abandono periférico, donde el tiempo corre en contra de la salud», advirtió Oviedo, reflejando el temor generalizado a la discontinuidad en la entrega de la medicación.
Las claves del recorte: ¿Qué programas se ven afectados?
El plan de optimización fiscal de la cartera sanitaria nacional se concentra en tres grandes bloques que impactan de lleno en la salud pública de las provincias:
- Programa SUMAR+ (-$25.000 millones): Se reducen fuertemente las transferencias que la Nación envía a las provincias para financiar la atención médica de la población que no cuenta con obra social.
- Acceso a Medicamentos e Insumos (-$20.000 millones): La poda afecta directamente al programa Remediar, al Banco de Drogas Oncológicas, a los tratamientos de alto precio, la asistencia a trasplantados y las coberturas que se garantizaban por amparos judiciales.
- Prevención y Organismos Reguladores: El recorte también alcanza a los presupuestos de prevención de enfermedades zoonóticas y de transmisión sexual, además de ajustar las partidas de organismos descentralizados esenciales como el INCUCAI, el ANLIS-Malbrán y el SEDRONAR.
Un impacto de mediano y largo plazo
Aunque desde el oficialismo nacional insisten en que las prestaciones sensibles están resguardadas, las voces de alerta se multiplican entre los especialistas de todo el arco sanitario. Adolfo Rubinstein, ex secretario de Salud de la Nación y actual director del IECS, coincidió en que las consecuencias de este ahogo financiero se padecerán con fuerza en el mediano y largo plazo, cebándose especialmente con la población socioeconómicamente más vulnerable.
En el plano local, las organizaciones riojanas anticipan que judicializarán los casos si se llega a registrar el faltante de una sola dosis, recordando que el derecho a la salud y a la vida cuenta con la máxima protección constitucional.
