El gremio de profesionales de la salud, respaldado por la CTA Autónoma y FESPROSA, exige un aumento urgente y el pase a planta del personal precarizado tras el silencio del Ministerio de Salud.
La tensión en el sector sanitario de la provincia alcanza un punto crítico. La Asociación de Profesionales de la Salud (AProSLaR) ha endurecido su postura frente al Gobierno Provincial tras cumplirse dos semanas de la reunión mantenida con las autoridades sanitarias, la cual no ha arrojado soluciones concretas a la crisis de ingresos que atraviesa el sector.
Sin respuestas tras la cumbre nacional
Hace quince días, una comitiva de alto nivel encabezada por Fernanda Boriotti (presidenta de FESPROSA) y Hugo «Cachorro» Godoy (secretario general de la CTA Autónoma) acompañó a la dirigencia local de AProSLaR en un encuentro con el Ministro de Salud. El objetivo era claro: establecer una hoja de ruta para mejorar el sistema público y dignificar las condiciones laborales.
Sin embargo, ante la ausencia de una propuesta formal por parte del Ejecutivo, el gremio emitió un comunicado contundente:
«Ante el silencio de las autoridades, volvemos a demandar con más fuerza un aumento salarial urgente y el pase a planta del personal precarizado».
Puntos clave del reclamo:
- Recomposición Salarial: Exigen un incremento que compense la pérdida del poder adquisitivo.
- Estabilidad Laboral: Reclaman el fin de la precarización mediante el pase a planta permanente de los trabajadores bajo modalidades contractuales irregulares.
- Fortalecimiento del Sistema: Denuncian la necesidad de inversión estructural para garantizar la atención pública.
Alerta por medidas de protesta
Desde AProSLaR confirmaron que mantienen reuniones permanentes con la CTA Autónoma para coordinar un plan de lucha. Las autoridades gremiales advirtieron que, de persistir la falta de diálogo y respuestas satisfactorias por parte del Ministerio, se implementarán medidas de protesta en todos los centros asistenciales de la provincia en los próximos días.
La comunidad médica permanece en estado de alerta, a la espera de un gesto político que evite la paralización de los servicios de salud en un contexto social de alta demanda.
