Las ventas por el Día de la Madre cayeron un 1,4% en comparación con el año pasado, consolidando una racha de cinco años consecutivos a la baja, según advirtió a MEDIOS RIOJA, Vicente Lourenzo, empresario y vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El panorama refleja el persistente impacto del endeudamiento familiar y la pérdida de poder adquisitivo en el comercio minorista.
De acuerdo con el referente del sector, la contracción afectó a la gran mayoría de los rubros, con caídas promedio de entre el 2% y el 3%. La única excepción fue el sector librerías, que logró registrar un incremento en el volumen de ventas respecto al mismo período del año anterior.
Endeudamiento y pérdida de poder de compra
Más allá de las transformaciones en los hábitos de consumo, Lourenzo remarcó que el principal freno para la actividad comercial sigue siendo el estancamiento económico del consumidor:
«La realidad es que el poder de compra de los argentinos está congelado. La familia está altamente endeudada, ya sea con tarjetas de crédito o plataformas, y eso hace que pierdan poco a poco su capacidad de consumo. El problema no está en quién ofrece, sino en quién compra.»
La estrategia de la «vaquita» y la alerta para las Fiestas
El Día de la Madre representa la segunda fecha comercial más importante del año, solo por detrás de la Navidad. En este contexto, desde CAME destacaron una modalidad de compra que se ha vuelto recurrente entre las familias: la realización de colectas o «vaquitas» entre varios integrantes del grupo familiar para adquirir un único regalo de mayor valor o utilidad.
Esta tendencia funciona como un indicador directo para el desempeño comercial de Fin de Año. De no mediar un alivio en el bolsillo de los consumidores, el sector prevé que las familias mantendrán esquemas de gasto reducidos y estrategias de consumo colaborativo para afrontar las fiestas de diciembre.
