En una jornada marcada por la emoción y la memoria histórica, el reconocido cantautor riojano Carlos Ferreyra dialogó con MEDIOS RIOJA, y confirmó la identificación de los restos de su hermano, Adrián Ferreyra, quien permanecía desaparecido desde hace 50 años y dos meses, víctima de la última dictadura cívico-militar.
La noticia, respaldada por un 99,9% de certeza científica gracias al trabajo de identificación forense y las muestras de ADN aportadas por su familia, pone fin a décadas de incertidumbre. Adrián, recordado por ser parte de la primera promoción del Colegio Pío XII, fue buscado incansablemente por su madre, su hermano y su propio hijo, quien nació apenas días después de su desaparición.
El refugio en el arte y la memoria
Carlos Ferreyra compartió el impacto interno que esta confirmación ha generado en su entorno, destacando que, a pesar del dolor acumulado y los tiempos de desesperanza, el arte y la solidaridad de la comunidad fueron pilares fundamentales para sostener la búsqueda.
«Es extraño, son muchas cosas que nos ocurren dentro nuestro: el corazón, el alma, el espíritu y el cuerpo está conmocionado con esta noticia. Todo es en base a la investigación que ofrece un 99,9 por ciento de certezas que esos restos son de mi hermano», expresó el músico.
Una historia de lucha familiar
El relato de los Ferreyra es el de una familia que enfrentó el vacío de la ausencia en la cotidianeidad de La Rioja. Carlos recordó el esfuerzo de su madre, quien sostenía una academia de dactilografía mientras criaba a sus hijos en soledad, atravesada por un «constante dolor».
A pesar del paso del tiempo y de lo que Carlos define como un «limbo» en la memoria debido al trauma, la aparición de los restos de Adrián representa una luz de esperanza frente al negacionismo. La identificación no solo pertenece a la familia, sino a los numerosos amigos y compañeros que, durante medio siglo, nunca dejaron de preguntar: «¿Sabemos algo de Adrián?»
