El sujeto, identificado como Diego Antonio Carrizo, se había vuelto viral tras difundir un video donde se observaban torturas hacia el felino en la zona de Casa de Piedra. El hecho generó un fuerte repudio social y una rápida intervención judicial.
La Justicia provincial avanzó formalmente contra el hombre que protagonizó un aberrante video de maltrato animal que circuló con fuerza en las redes sociales durante los últimos días. El fiscal de la causa dispuso la imputación de Diego Antonio Carrizo como presunto autor del delito de “crueldad animal”, bajo el marco de la Ley Nacional 14.346.
El hecho y la viralización
La investigación se inició de oficio y mediante denuncias de organizaciones ambientalistas luego de que Carrizo compartiera imágenes en las que se lo veía ejecutando a un ejemplar de puma (Puma concolor) en la localidad de Casa de Piedra.
Lo que desató la indignación pública no fue solo la caza del animal —especie protegida en la región— sino el ensañamiento y las torturas innecesarias a las que fue sometido el felino antes de morir. En el material audiovisual, se observaba al animal en una situación de total vulnerabilidad mientras recibía castigos que la fiscalía consideró «excesivos y crueles».
La situación judicial
Durante la audiencia de indagatoria realizada en las últimas horas, Carrizo se presentó acompañado por un abogado defensor particular. Por consejo de su representación, el imputado se abstuvo de declarar, haciendo uso de su derecho constitucional.
A pesar de su silencio, fuentes judiciales confirmaron que los elementos reunidos hasta el momento, especialmente el video viralizado por el propio acusado, son pruebas contundentes para sostener la imputación.
El debate: ¿Protección o subsistencia?
El caso ha reavivado una histórica grieta en las zonas rurales de Catamarca:
- Postura de los productores: Algunos sectores defienden el accionar del hombre argumentando que los pumas representan una amenaza constante para las majadas (rebaños de cabras y ovejas), diezmando el único sustento económico de muchas familias.
- Postura ambientalista: Organizaciones de defensa animal subrayan que el puma es un eslabón clave del ecosistema y que su caza está prohibida. Advierten que «la defensa del ganado no justifica la tortura ni el sadismo».
Penas previstas
La Ley 14.346 establece penas de quince días a un año de prisión a quien infrinja malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales. Aunque la pena suele ser excarcelable, la imputación marca un precedente importante en la provincia sobre el uso de redes sociales para exhibir delitos contra la fauna silvestre.
