La Comisión Directiva lo había convocado a una reunión previa a la práctica para evaluar los pasos a seguir y definió su futuro.
Nestor «Pipo» Gorosito dejó de ser el entrenador de San Lorenzo tras la derrota por 1 a 0 ante Instituto de Córdoba, que sembró varias dudas sobre la continuidad del técnico y agravió la crisis institucional que vive el “Ciclón”. La dirigencia encabezada por Marcelo Culotta no coincidía plenamente con el optimismo del director técnico, aunque Gorosito hubiera declarado en conferencia de prensa que “no se le cruza por la cabeza dejar de ser el entrenador de San Lorenzo”.
Según trascendió, las próximas prácticas del equipo serán dirigidas por Walter Perazzo, que ya había dirigido algunos entrenamientos antes de que llegara al cargo «Pipo».
A la hora de analizar el funcionamiento de sus dirigidos, Gorosito había admitido que la mayor carencia se encuentra en el frente de ataque. El técnico explicó que a la formación le falta pausa, claridad y precisión en el desenlace de los avances para habilitar a los atacantes en posiciones francas de gol.
Al frente del “Ciclón”, el exentrenador de Alianza Lima consiguió apenas siete puntos en el campeonato local, producto de dos victorias, una igualdad y cuatro caídas, estadística que se agravó con la temprana eliminación por penales frente a Deportivo Riestra en los cruces de Copa Argentina y la derrota de local contra Huracán.
Asimismo, en lo que va del 2026, el plantel profesional ya contó con tres entrenadores diferentes: Damián Ayude, quien fue despedido por la dirigencia transitoria de Sergio Constantino tras una dura goleada 5 a 2 frente a Defensa y Justicia; luego vino el breve paso de Gustavo Álvarez, cuya etapa duró apenas 13 encuentros marcados por las eliminaciones simultáneas en el certamen local y la Copa Sudamericana en un lapso de diez días, sumado a diferencias de criterio con la actual Comisión Directiva encabezada por Marcelo Culotta; y Néstor Gorosito, un hombre identificado con la institución que concretó su regreso luego de 22 años y que, por el momento, lucha por sostenerse al frente del equipo.
