En diálogo con MEDIOS RIOJA, Sergio Berni cuestionó con dureza el debate en torno a la baja de la edad de imputabilidad y advirtió que cualquier modificación legislativa carecerá de efectividad si no se destina presupuesto específico para garantizar la contención y el tratamiento de los menores.
El ex ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires sostuvo que «si la ley no viene con el financiamiento para la resocialización de los chicos no sirve», al tiempo que criticó el criterio adoptado por el arco político al señalar que «ningún legislador tiene la explicación de por qué se decidió fijarlo en 14 años».
En su análisis sobre el funcionamiento del sistema penal, el dirigente planteó la necesidad de implementar evaluaciones técnicas individualizadas en lugar de un límite etario general. «Habría que hacerles una pericia psiquiátrica a los menores para saber si entienden el delito que cometieron», afirmó, enfatizando que el eje debe ponerse en la capacidad cognitiva al momento del hecho.
Asimismo, delimitó el mapa geográfico del conflicto al señalar que «el problema del delito juvenil es en los grandes centros urbanos», diferenciándolo de la realidad que se vive en otras regiones del país. Para Berni, la inserción de un adolescente en el circuito delictivo representa la última estación de una cadena de vulneraciones: «Cuando un chico llega al delito es porque todo lo demás fracasó».
A pesar de sus reparos sobre el contenido técnico de la norma en discusión, reconoció que existe un trasfondo social ineludible que presiona sobre el sistema: «Hay una aceptación de la ley porque hay una realidad que debe cambiar».
